isla_negra
casa de poesia y literatura. Director gabriel impaglione. mensajes: poesia@argentina.com


Inicio
Enviar artículo

Acerca de
Suscríbete al blog

Categorías
General [350] Sindicar categoría
agenda isla negra [1644] Sindicar categoría
arte [66] Sindicar categoría
autores en isla negra [5] Sindicar categoría
bios [629] Sindicar categoría
cartas [44] Sindicar categoría
concursos literarios [372] Sindicar categoría
cuento [421] Sindicar categoría
encuentros [4] Sindicar categoría
entrevistas [171] Sindicar categoría
lecturas [1390] Sindicar categoría
librocomentarios [208] Sindicar categoría
libros recibidos [30] Sindicar categoría
medios [20] Sindicar categoría
memorias [205] Sindicar categoría
musica [43] Sindicar categoría
palabra en el mundo [265] Sindicar categoría
periodico [3379] Sindicar categoría
poesia [5740] Sindicar categoría
prologos [26] Sindicar categoría
radio en la isla [81] Sindicar categoría
revista isla negra [15] Sindicar categoría
tangos [48] Sindicar categoría
uniones [22] Sindicar categoría
web [1023] Sindicar categoría

Archivos
Febrero 2012 [4]
Abril 2010 [14]
Marzo 2010 [279]
Febrero 2010 [236]
Enero 2010 [252]
Diciembre 2009 [284]
Noviembre 2009 [357]
Octubre 2009 [446]
Septiembre 2009 [508]
Agosto 2009 [553]
Julio 2009 [578]
Junio 2009 [329]
Mayo 2009 [313]
Abril 2009 [249]
Marzo 2009 [335]
Febrero 2009 [283]
Enero 2009 [387]
Diciembre 2008 [288]
Noviembre 2008 [366]
Octubre 2008 [425]
Septiembre 2008 [312]
Agosto 2008 [182]
Julio 2008 [267]
Junio 2008 [199]
Mayo 2008 [155]
Abril 2008 [195]
Marzo 2008 [197]
Febrero 2008 [199]
Enero 2008 [50]
Diciembre 2007 [181]
Noviembre 2007 [377]
Octubre 2007 [420]
Septiembre 2007 [357]
Agosto 2007 [305]
Julio 2007 [177]
Junio 2007 [347]
Mayo 2007 [330]
Abril 2007 [178]
Marzo 2007 [182]
Febrero 2007 [155]
Enero 2007 [49]
Diciembre 2006 [163]
Noviembre 2006 [164]
Octubre 2006 [316]
Septiembre 2006 [249]
Agosto 2006 [223]
Julio 2006 [192]
Junio 2006 [239]
Mayo 2006 [443]
Abril 2006 [821]
Marzo 2006 [705]
Febrero 2006 [187]
Enero 2006 [224]
Diciembre 2005 [191]
Noviembre 2005 [308]
Octubre 2005 [251]
Septiembre 2005 [215]

Sindicación (RSS)
Artículos
Comentarios

 


aldo defilippo, uruguay

En la noche

Aldo Roque Difilippo

No pudo determinar cuando tuvo el primer síntoma, pero una noche creyó estar durmiendo junto a un enorme animal, sudoroso, mezcla de insecto con batracio. Se sobresaltó. Encendió la luz y todo era normal. Su mujer dormía sobre el costado derecho, dándole la espalda. La luz proyectaba sombras rotundas sobre el arrugado camisón de la mujer, que parecía una muerta de abandono a un costado del camino, con los cabellos semejando una maraña de alambres tirados en el piso sucio.

«Que sueño extraño», pensó Ramón. Aún le quedaba esa sensación, mezcla de pánico infantil e indefensión, conservando incluso cierta certeza en la piel de haber rozado algo gelatinoso y frío.

Volvió a dormirse, pero con los sentidos alerta, pues el corazón le palpitaba sin sentido, provocándole cierto sudor en las manos que lo hizo sentir incómodo. Al despertar, acosado por la campanilla del reloj, que amordazó de un puñetazo, le costó recordar aquel extraño sueño.

Se higienizó con mecánica pulcritud cotidiana, y al salir del baño ajustándose la corbata, percibió el olor penetrante al café que todas las mañanas su mujer le preparaba. Intercambiaron un par de monosílabos, casi las mismas frases del día anterior, mientras tomaba su café con pan con mermelada. Su mujer bostezaba apoyada al fogón de la cocina.

Acordaron que hoy no volvería a la hora del almuerzo, debía concretar un par de negocios en el centro, y a primera hora de la tarde debía estar en el otro extremo de la ciudad en una reunión ineludible. A la noche cenarían juntos, siempre que no surgiera algún inconveniente.

Su mujer lo despidió con un beso junto al zaguán, y volvió al calor de las sábanas.

   El día para Ramón transcurrió con los sobresaltos normales de su actividad, en tanto su mujer gastó la jornada en medio de la cotidianeidad hogareña, plumero y escoba en mano en esa casa que últimamente le resultaba inmensa.

   «Los sueños -pensó Ramón- siempre nos dejan esa extraña sensación, mezcla de realidad incontrovertible y vaguedad, que nos llevan a pensar si fueron producto de nuestra imaginación o si realmente sucedieron, y es nuestra mente la que rehuye a recordarlos».

   Almorzó frugalmente y sin convicción en un bar cerca de la una de la tarde, y  al encender un cigarrillo como corolario de aquel ritual diario, revisó su agenda. Hoy llegaría nuevamente tarde a casa, y seguramente su mujer lo esperaría frente al televisor con la cena pronta para recalentarse en la hornalla de la cocina. Ella a esa hora ya no lo acompañaría, pues luego le sería imposible conciliar el sueño con tanto peso en el estómago.

   La jornada para Ramón fue una sucesión de incompatibilidades. Los negocios no se concretaron y la reunión de trabajo fue una seguidilla de desencuentros con sus compañeros y el jefe. Parecía que todo seguía un destino contrario a su suerte.

   Llegó cansado. Agobiado por la corbata y el dolor en las piernas, entumecidas por la caminata y la asfixia que le provocaba ese maldito par de medias comprado de oferta por su mujer, que le ceñían las pantorrillas.

   Fue regando la casa de prendas y efectos personales: las llaves sobre el bargueño, los zapatos y medias en el baño, el pantalón la camisa y la corbata sobre la cama, el portafolios en quién sabe dónde; y se dejó caer en la silla de la cocina, en calzoncillos, a devorar su cena con la vista clavada en el gratificante blanco de la heladera.

   Después se sentó en el sillón del living, dormitando frente al televisor, asintiendo con la cabeza al monólogo de su mujer.

   La voz del televisor, que  emitía un programa de inaudita banalidad, se confundía con la de su mujer, y él contestando con gestos, sonrisas, o frases telegráficas para continuar con la mente ocupada en no pensar en nada.

   Como si todo estuviera cronometrado, la pareja sin decir nada, se levantó al unísono. Uno apagó el televisor, el otro revisó las puertas y las luces. Uno se cepilló los dientes mientras el otro daba cuerda al reloj despertador, esperando su turno y, sincronizadamente, se dejaron caer sobre la cama, roncando en un dúo perfecto. Un ensamble de movimientos practicado por más de veinte años.

   Tanto los unía la rutina que esta sucesión de movimientos apenas si variaba cuando uno, casi siempre él, preguntaba y el otro respondía «Si», para desnudarse y explorarse en una noche de sexo, de pasión controlada al rescoldo añorante de viejas vibraciones; siempre del mismo lado de la cama.

   La segunda noche, por lo menos de la que tenía recuerdos, le pareció sentir un sonido monocorde. Algo así como el ronroneo de un motor sordo y oxidado que gemía muy cerca de su oído. Cierto pánico inexplicable le impidió despertarse de inmediato y tardó toda una eternidad en abrir los ojos. Las manos le sudaban y en la piel le quedaba esa rara sensación de haber sido rozado por algo de consistencia indefinida.

   Encendió la luz y el silencio nocturno ocupó cada zona de sus sentidos. Su mujer parecía la bella durmiente de un cuento grotesco, durmiendo de costado, con sus anchísimas caderas y esa espalda que la luz de la veladora agigantó contra la pared en una sombra maciza.

   Se levantó. Examinó la casa encendiendo luces, corriendo cortinas y sillas, y se volvió a dormir aún más desconcertado.

   Los días se fueron sucediendo casi idénticos. Aquel trabajo no le deparaba mayores sobresaltos, salvo los consabidos entredichos con su jefe. A la noche volvía a despertarse agitado, intuyendo la presencia de algo muy cerca que a veces ronroneaba o bostezaba, emitiendo un sonido gutural, indescifrable, o que olfateaba muy cerca de su oreja. En la piel siempre le quedaba esa sensación ignota: un leve sudor helado, la certeza de algo viscoso, quizá escamoso; y la enorme interrogante que le hacía galopar el corazón con un pavor e indefensión que lo volvía a la niñez.

   Solía dormirse con los sentidos en alerta, como queriendo captar algo en la espesura de la noche, que se volvía interminable.

   Se quitaba los lentes, los guardaba pulcramente en su estuche en el cajón de la mesa de luz, detrás del revólver que por precaución guardaba cargado al alcance de la mano.

   Despertando sobresaltado, a veces con el corazón agitado sin un sentido aparente, y volvía a dormitar como el centinela de un puesto de campaña, intuyendo que será sorprendido por algo o por alguien, y que por más que lo intente el cansancio lo traicionará y el sueño será la oportunidad propicia para  que su enemigo le tienda la emboscada.

   A la mañana despertaba extenuado, agobiado por esa duermevela que le dejaba entumecido los músculos del cuello y la espalda, y la necesidad de un descanso reparador.

   Cierta noche tuvo una premonición más certera. Intuyó la presencia de ese animal o bestia que él suponía enorme y con aspecto de sapo escamoso y babeante, y decidió no sobresaltarse. Abrió lentamente los ojos, como si estuviera regresando de un sueño placentero que no se quiere abandonar. Dejó que las cosas fueran tomando forma en medio de la oscuridad. Primero fueron contornos difusos. Escalas de negro dibujándose en lo negro de la madrugada, apenas salpicadas por un impreciso atisbo de luz llegado del exterior y que no conseguía perforar las persianas. Luego las formas cobraron mayor nitidez igual que si alguien hubiera  calibrado un lente, enfocando mejor la imagen: era  una forma grotesca, indefinida. Le pareció que hasta ampollada o plagada de granos o verrugas. Esta vez no roncaba ni gemía.

   La tranquilidad de la noche le perforó los oídos. Tensó sus músculos, igual que un arquero su arma y en un movimiento seco taladró la oscuridad con la luz de la veladora.

   Era su mujer que dormía, impávida, con esa imagen de bella durmiente grotesca y tonta. Se condolió de su paranoia. Fue hasta la cocina por un vaso de agua y al meterse en la cama se durmió pensando en cosas sin sentido.

   A la mañana bostezaron a dúo. Ella en camisón, acodada al fogón de la cocina. El bebiendo su café que no logró despabilarlo por completo. Parecía una vela doblada por el calor de un verano sofocante, magullado y arrugado tras tanta tensión y vigilia. Al despedirse, le pareció percibir en sus mejillas cierta turgencia. Como si ciertas protuberancias se estuvieran aplacando. Le pareció oír cierto ronquido de moribundo, muy leve, apenas audible; pero lo escuchó.  

   Esas sensaciones lo persiguieron toda la mañana, junto con una pestilencia extraña que se le impregnó en la piel, y que el jabón ni el perfume pudieron borrar.   

   A la noche llegó más cansado que de costumbre. La corbata parecía una línea mal trazada, tambaleante y arrugada, pendiéndole del cuello. Los zapatos que daron tirados en el baño, abandonados con desprecio después que lo habían torturado durante todo el día. La camisa sobre la cama era un trapo arrancado por el viento.

   Cenó como un rumiante resignado, con la vista hundida en el blanco de la heladera.

   Se acostó sin cumplir con el ritual de dormitar frente al televisor. Prefirió la oscuridad del cuarto y la tibia compañía de la radio a la sucesión de imágenes y colores sin sentido del aparato que embrujaba a su mujer. Se fue durmiendo con la serenidad de un anciano sabio, y comenzó a viajar por un sueño donde dejaba el corazón y las entrañas en cada beso, caricia o mirada. Su amante era sin dudas la mujer perfecta. Las caderas de Julia, su primera novia. Las piernas de Mirna, aquella que lo abandonó cuando él estaba dispuesto a hacerse matar si fuera necesario, tan sólo para retenerla un día más en la cama. Las manos de Mariana, su compañera de trabajo, que lo sedujo sin proponérselo, y a la que nunca  le dijo nada; y la pasión desenfrenada de Marcela, un amor adolescente e irrepetible.

   No tenía, o no recordaba, su rostro. Sólo que era irresistible no tocar y besar aquel cuerpo.

   De pronto el ronquido de moribundo sonó como un estampido en sus oídos, y ese olor a podredumbre le perforó la nariz como una puñalada a traición. De una contorsión convulsiva cayó de la cama dando con todo el cuerpo en el suelo. Rebotó y se incorporó como una pelota en el mismo instante que su mujer encendía la luz y en una mueca deformada le exhibió su lengua viperina de culebra en celo.   Su cuerpo ampollado, plagado de incontables bultos escamosos, exhalaba una fetidez que invadió la habitación. La actitud de ese monstruo, que guardaba algunos retazos del cuerpo de su mujer, parecía pacífica, pero su sonrisa desafiante y el chasquido de la lengua que serpenteaba y se contraía en el aire, le helaba la sangre. Los músculos se le paralizaron y el corazón bombeando con tanta fuerza que apenas si podía sostenerse en pié.

    La mujer sapo, o la bestia sapuna, porque de alguna forma tenía que definirla, se arrodilló en la cama. Tenía unos ojos enormes, desmesuradamente abiertos y sanguinolentos, como los de un conejo recién degollado. Las manos eran semi muñones, con dedos grotescos, unidos por una membrana deforme y arrugada. La boca apenas un tajo deformado de donde caía una papada rolliza acorde con el prominente vientre que le ocultaba casi por completo  las piernas. La piel era de una consistencia indefinida. Por efecto de la luz, parecía un cuero grueso y rígido como un tambor tensado en exceso, pero del lado de la semipenumbra, parecía fofa, gelatinosa, de una consistencia viscosa casi a punto de putrefacción.

   Ese instante pareció eterno para Ramón. Sus ojos no llegaban a comprender y dimensionar en lo que se había convertido su mujer.

   Munido del coraje que nunca tuvo, prácticamente saltó hasta la mesa de luz para extraer el revólver y descerrajarle todos los disparos que le fuera posible. La bestia no tuvo tiempo de reaccionar, apenas si alzó un brazo para caer con medio cuerpo fuera de la cama, contorneándose en un escorzo que sus cortas extremidades no pudieron completar.

   Ramón tiró el arma tras el último chasquido que le indicó que había agotado el cargador.

   El cuerpo de la bestia temblaba en estertores esporádicos, emitiendo un ronquido de moribundo que se fue apagando, consumiendo el aire y la escasa luz. Ramón corrió al baño a quitarse la sangre de las manos y la cara, y se quedó frente al espejo sin mirar ni pensar en nada. Le pareció que fue tan sólo un segundo, pero en realidad fue mucho más que eso, y se sobresaltó con el golpeteo imperativo del zaguán. Dudó en abrir, pero al final franqueó la puerta al oficial de policía.

   Intentó explicar pero fue en vano: en la cama yacía su mujer en medio de un lagunón de sangre.

   Intentó excusarse, diciéndole que aquel enorme animal ampollado, babeante, y de lengua viperina, casi lo devoró, y que él solamente atinó a defenderse descargándole el arma a quemarropa. Era inútil toda explicación. En la cama yacía el cuerpo de su mujer con el camisón taladrado por las balas. Una mujer que al policía le pareció inofensiva, común, recordándole esas señoras que a diario se encontraba en la cola del mercado, en la calle con sus nietos, con su vida vulgar y en las antípodas de suponerse que podían morir de esa forma que el uniformado catalogó como pasional.

   Es que cuesta creer que esas mujeres de batón floreado, con su bolso chismoso colgado del brazo como una prolongación del cuerpo, pueden generar historias sexuales, pasiones desenfrenadas, celos, o quién sabe qué, conjeturó el policía, para terminar tendidas en la cama con tantos disparos en el cuerpo como los de un combatiente que cae en medio del fragor de la batalla.

   Ramón repitió la historia todas las veces que pudo. Frente al policía, al abogado defensor, frente al juez, y a viva voz cuando el fallo del magistrado lapidó su suerte y lo condujeron a la cárcel. Por supuesto que nadie le creyó.

   Su nombre fue noticia, y su historia fue contada desde casi todos los ángulos posibles, con esa notoriedad de los hechos mediáticos. De la nada, de la ignorancia más insondable, ese perfecto desconocido llamado Ramón, con su apellido vulgar, y su pasado insulso, cobró notoriedad en una relevancia casi infame, sólo por esas veinticuatro horas de vida útil que tiene un diario. Después sólo un par de columnas esmirriadas se ocuparon de él, o escasísimos segundos televisivos y radiales, para volver a ese anonimato que constituyó su vida.

   Acostado en la prisión, Ramón ya casi no meditaba. A veces fumaba hasta la madrugada. A veces sólo miraba el techo.

   La vida en aquel recinto no era la mejor, pero la comida no era tan mala, apenas comida; y su compañero de celda apenas si hablaba. Podía ser peor.

   Una noche, imprecisa de verano, su compañero dormía. Ramón apagó el cigarro y en la bruma del primer sueño le pareció estar durmiendo junto a un enorme animal, sudoroso, mezcla de insecto y batracio. Estiró la mano y no halló la mesa de luz.

Por lobitogabriel - 17 de Febrero, 2006, 15:32, Categoría: cuento
Enlace Permanente | Comentarios 1 | Comentar | Referencias (0)




<<   Febrero 2006  >>
LMMiJVSD
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28      

links
400 elefantes
alena/ sensibilidades
alexlootz
alonso de molina
amado lascar
amelia pais
arkeomania
arte del mundo
artesanias literarias
autores de argentina
biblioteca virtual cervantes
calle b
cantautoras
carlos machado
ciudad de arena
ciudadseva
coeli
color pastel
daniel montoly
de Sandra Pien
desierto rock
dramateatro
ed. premura- rev. aledaños
el ciruja
el momo poesia
el ojo del sur
el taller del poeta
esperando a godot
estacion poetas
etcmagazine
fortin mapocho
francisco lagno
franco romanò
fundacion mempo giardinelli
gente con talento
graciela zolezzi
hipopografo
historia actual
hoja por hoja
ideologia bolivariana
incomunidade
jorge humberto
jorge letralia
jose augusto de carvalho
juan daniel perrota
Juana la Loca net zine
julia ardon
La mano y la mirada
la pagina del español
la siega
lau siqueira
Letralia, Tierra de Letras
letras libres
letras salvajes
lexia
los angeles de ulloa
luis battaglia
marca acme
maria neuza
mery sananes
mi patria es ticaragua
miguel lohle, arte
misioletras
mundo cultural hispano
musicas del mundo
norberto luis romero
norma nuñez
nuestra poesia
poesia y manta
por la boca vive el pez
portal de poesia
quaderns digitals
rene rodriguez soriano
renzo montagnoli
revista ala de cuervo
revista arquitrave
revista axolotl
revista axxon
revista diez dedos
revista eldigoras
revista numero
revista rusticatio
revista saragana
revista teina
revista triada
Revue d’art et de littérature, musique
rivista rnotes
sic
Símaco y la Victoria
sulmoura
tellusfolio
todo tango
trascender literario
triplov
urania art. Italia
vialetrastevere

links 2
agencia rodolfo walsh
alicia rey
alvarado tenorio
anuesca
ariele butaux
arique, poesia cubana
asoc. escritores españoles
bibliele/interpoe
biblioteca papyrus
bocanada
c. cult. armando t. gomez
calle b
carlos rengifo
carolina gonzalez velazquez
casa del poeta
casaescritura
cascalejiman
clevane pessoa
comunalatina
condominio brasil
cristina castello
destiempos
dimitris kraniotis
editorial premura
el coloquio de los perros
el confesionario
el pimentero
el viento
emigrati sardi
emilio reato, artista plastico
encontrarte aporrea
enfocarte
escritores patagonicos
flavia vizzari
franco santamaria
fuente del berro
gabriela piccini
gaceta literaria de santa fe
giancarlo amici
guy de crequie
idioma español
il campo
il cantiere news
interarte
isola sardegna
jose augusto de carvalho
kritya: a web journal of poetry
la letra de escriba
la mia sardegna
la poesia no se vende
la vanagloria
lapsus
lectora impaciente
lengua española
leo lobos
leonardo lobos
lexia
liceo poetico de benidorm
luciano somma
manuale di mari
marilena- romania
mary e salfer
messina web
mundo lusiada
norberto pannone
nuovapoesia
olga lonardi
Other Voice Project International
palabras diversas
parole di carta velina
pierre clavilier
pinna editoria
poemas del alma
poemas del alma 2
radio. fm la boca. argentina
raul astorga
realidad literal
revista calidoscopio
revista remolinos
revista vetas
revista zunai
ricardo costa
ricardo dubin
rolando revagliatti
romulo pardo
rua dos anjos pretos
ruben grau
sergio borao llop
storie di lavoro
topia
toros gurlekian, pintor
universidad de valencia
urbania lima
vicente huidobro
violeta texeira
visfluminius
viviana alvarez
www.crcposse.org
www.mystralight.com,

links3
45 rpm
alejandro mendez
alessandro monticelli
alternativa sur madrid
andre cruchaga
andres gustavo fernandez
antonio fontana
arte poetica
arte y cultura
artecomunicarte
BLOGNOVELA: Exex, la mujer del bigote
cacho de pan
carlos artusa
carlos barbarito
carlos fernandez
casimiro de brito
catamarcaculturarte
CELIT UNMSM
circolo cult. luzi
con voz propia - argentina
contracorrientes
contrapoder
Coro de Babel - El portal de la cultura y de la ciencia
dante bertini
despierta buenos aires
diego dana- trova
dimitris kraniotis
edgardo zuain
educar para la paz
el oro de los tigres
embusteria
fernando blasco
graciela vera
il romanziere
infinito mutante
interpoetica
isola della poesia
izhabela
jose luis mendoza marquez
julio carmona- peru
La fontana delle sette vergini
la lagrima de los poetas
la plazuela- españa
la tolva, rock
las filigranas de perder
latitud barrilete
letras vs palabras
liliana aleman
liliana aleman
lina zeron
LITERATURA WEB: Palabras Fractales
logos poetry
lucernario
mar desnudo
marco cortesi
marilena rodica
marilena rodica
mario capasso
mario tierno, musico
marta sepulveda
marta zabaleta
minitextos
mundo lectura
ninoska mermoud
nora mendez- el salvador
orlando valdez
oscar fernandez
palabras de uruguay
palabras del uruguay
panorama da palavra
papirolas
paulina vinderman
poesia de ahora
poesia dominicana
poetas al volante
poetas por la paz
poetas rosarinos
rampa
red mundial de escritores
reseñas literarias
revista alforja poesia
revista el rescoldo
revista perito
revista peruana de literatura
revista umbral
robert jara
rock argentino
rodrigo carvallo
ruben ferrero
ruben izaguirre
Sassari (Sardegna)
silvia favaretto
spigolature- sitio cultural italiano
taller de cartago
teatro el circulo
the cove rincon
tinta expresa peru
Un blog de traducciones de poesía hebrea: clásica, medieval,
universidad jose carlos mariategui
voces susurros rumor y gritos
zoopat

links4
5 poemas
abraham chinchillas
actitud cultura
adriana vieira
agustin espina
aldrava cultural
alejandro aura
alessandro canzian - italia
alexander zanches
angelica santa olaya
anidia editores
apofantica
arte de mundo
Asoc. Amigos V. Aleixandre
autores de concordia
benjamin ramon
caleidoscopio roto
carlos benitez villodres
carlos enrique cabrera
centro de documentacion epistolar
claudia ainchil
clon
cristina berbari
cuentos de la pelota
daniel riquelme
de letra en letra
dimitris kraniotis
dolores escudero
edita T
eduardo rezzano
el alakran literario
elena liliana popescu
enrique gracia trinidad
Ernesto R. del Valle
extracto de blanco
festival de poesia de puerto rico
fijando vertigos poesia
gabriel impaglione
gabriele ortu
gabriella vignola
galassiaarte
grupo casa azul
gustavo de lima
gustavo tisocco
herederos del caos
horacio ramirez
i poeti nomadi
il portale della cultura caraibica
Il sito degli scrittori incompresi
ileana gavinoser
indranamirthanayagam
Isaias Nobel
jose maria pallaoro
juglaralapoesia
kaos en la red
la cabeza de medusa
la gioconda
la lagrima de los poetas
Le chat qui pêche
ledama poesias...
leonardo colombi
leonardo colombi
librero humanoide
liliana celiz
limon partido
loreto silva
macedonio
marcia frazao
marciano duran
mariana bernardez
marta zabaleta
Melanie Taylor -Panamà
mireya robles
mirta liliana urdiroz
mis poetas...en ingles
neuza ladeira
noe lima
opposto
pajaro de america
paulina vinderman
pedro granados
poesiablu (italia)
poetas del grado cero
puerto de poetas
revista discursiva
revista el rescoldo
revista hache
revista la urraka
revista poeta
revista sesam
roxana sélum
shangri la
silvia loustau
sofia buchuck
spigolature
telescopio
teodulo lopez melendez
Texto-al - Grupo literário do algarve
veronica cabanillas
vertigo de los aires
virginia edit perrone

links5
alexander zanches
alternativa bolivariana
ana rosa bustamante
anna lisa melandri
antonio macias luna
antonio perez morte
antonio spagnuolo
ariel uriarte
artescrittura
barbara lia
beatriz valerio
betsimar sepulveda hernandez
C. Dolores Escudero
Carlos Ardohain
carlos enrique cartolano
Centro Cultural y Ambiental Kaykayen
Christophe Macquet (fotografia)
coitoergosum
colectivo huellas
con afecto
contra el olvido
costa negra
cultura brasil- lusofonos
dialectivos
diaspora sur
el altillo del policial
el caiman barbudo
el escribidor
el jinete de la tortuga
escritores colombianos
escritores de santiago
felix acosta
fer ilustraciones
festival de poesia de granada
flavia vizzari
francisco cenamor
francisco de asis fernandez
gabriel roel
gaceta editorial
geraldo reis
giuseppe cesaro
Graça Pires
hernando guerra tovar
http://hypothesenonfingo.zoomblog.com-Peru
ivan pessoa
jose pivin
jose pivin
jose saramago
k oz editorial
karina sacerdote
la idea fija
la jiribilla
la maquina del tiempo
la otra revista
la poesia venezolana
la puerta alternativa
lauren mendinueta
liliana celiz
liliana majic
linguagem viva
los argonautas
luciano cavido
mario capasso
mesa de poesia
mima la palabra
natura medio ambiental
nilda barba
odilon ramos boza
on the move
oscar fernandez, venezuela
oscar sosa rios
patricia perez madrid
Pedro Martinez
periodico de poesia
plural
poemargens
poesia comun
poesia mundial
poesia para alentar coraje
Poesia para o mundo
policial argentino
porfirio mamani
quique pesoa
rafael jesus gonzalez
recordando con Julio
rednel- colombia
reta biblioteca
revista caudal
revista de castilla y leon
rodolfo ybarra (perù)
rolando gabrielli
rolando riveros
sade escobar
salvador pliego
serie alfa
silvia iglesias
sin embargo resistencia
sin genero
uni service
union de escritores de brasil
victor sampayo

links6
ACLA
aire sin pajaros
ALEJANDRÍA - Literatura para ver
amigos V. Aleixandre
animales en masa
Arte y cultura en Alicante
autores de argentina
belleza de no pensar
Beth Brait Alvim
breves no tan breves
buho andino
casa de escritores del uruguay
casa de poesia uruguay
chile poesia
cinosargo
claudia ainchil
clevane pessoa
contos das almas
cultura door
cultura y politica
david lago gonzalez
dopo di noi
elena arriola
en la cosmopista
enrique gracia trinidad
espacios liquidos
eugenia prado
festival de cartagena
focoaxaca
francoise roy
gabriel galeano - artista
gabriel roel
gilda manso
Giovanni Alibrandi
Helena Faria Monteiro
heptagrama
hernan tenorio
intifada poetica internacional
jaque mate press
jorge contreras
JOSÉ LUIS MUÑOZ
kala editorial
karen hermosilla
karen valladares
la fosa
la otra revista
la pipa de hemingway
la pollera, revista cultural
lakshmi waia
laura gomez palma
leo castillo
letras contra letras
letras de chile
lilian elphick
liliana majic
luciano cavido
luigi de giovanni
madeja de palabras
maria elena sofia
mariana bernardez
marianela alegre
marietta morales
mario morasan- 2
mario morasan- escultor
marita balla
monica palla
nan guitierrez
olifante
onlus mecenate
oscar peretto
poesia de honduras
poetas en su pinta
poeticas de la resistencia
point editions
por la vida y la justicia
porfirio mamani macedo
puerto de buenos aires
quimicamente impuro
raul hernandez viveros
redes de papel
revista apuesta
revista cinosargo
revista grifo
revista lamas medula
revista metafora
revista urbana web
ricardo zanfardini
roberto aguirre molina
romanticismo y verdad
roxana crisologo
Roxana Sélum Yabeta
ruben antolin
sade escobar
susana lizzi
vals de los elefantes
veronica cabanillas
Viñeta Sour
voy a firmar aqui
winston morales
wip
www.hemingwayforcuba.net

links7
abuhardillandonos
adictos a la poesia
agencia rodolfo walsh
aipazcomun
alejandro laurenza
andrea alvarez
anterem edizioni
antonio andrade
arrepentidodeque
asoc. san geronimo
blog del escarabajo
carmen moreno
caza de poesia
circulo de poesia
comunaliteraria
cosiba- honduras
Cuscatlán - artes y literatura
daniela saidman
daufen bach
deconcepcionesysubsacradas
democracy now
diario de los poetas
diario de una diariera
edgar borges
editorial 3+1
editorial praxis
editorial tres mas uno
Eduardo Atilio Romano
el gran tunal
el puro cuento
el siglo de somerton
el socialista centroamericano
elixir aereo
festival poesia puerto rico
fragua universal
Fund. Itabunense Cultura e Cidadania
furia del libro
goyeneche/arcaute
Hápax Poetico
indymedia.org
iris miranda
isabel krisch
iwa
jesus aparicio gonzalez
juan antonio borges
la historia de don quijote
la tecla eñe
Lapislázuli Periódico
liliana escanes
lucia angelica folino
manlio argueta
marcelo marcolin
mariano carril
medios independientes
Michele Caccamo
molino rojo y fernet
murcielagario
naturaleza y camino del medio
nerina thomas
nicolas sanchez - ilust.,
nora mendez
observador juvenil
observatorio la crisis mundial
oclesis
palabras sin fronteras
perceval press
pere besso
poesía erótica de américa
polis literaria
radio angulo
radio nizkor
raquel de leon
Raúl Hernández Viveros
retablo de duelos
revista clave de poesia
revista el cuervo
revista esquife
revista koyawe
revista prosofagos
ricardo benitez
ricardo flecha
saber literario
sanpaku
sergio mattano
umbilikal
voz entrerriana
welcometosudamerica
www.partecipiamo.it
xavier frias conde
xavier frias conde

links8
abraham chinchillas
acercandonos cultura
Antología Poética Argentina Tomo I- editorial Gaceta Virtual
artistas de puerto rico
Bruno Jordan
Bruno Jordan poemas visuales
ciudadeyparias
Dario Vive -critica social
diogenes bitacora
el eterno retorno
El muro de Chile
el poeta ocasional
elida manselli
Elvira Alejandra Quintero
encuentro escritoras panamá
escritoras suicidas
federico andahazi
festipoesia cartagena
festival poesia yaracuy
flavia cosma
francisco madariaga
gabriel rimachi sialer
guillermo coulter
i poeti nomadi
ilove-italynews
imaginados
internatural
jose acosta
kosmonauta del azulejo
la furia del libro
la luciernaga
la tecla eñe
lamericalatina
latinoamericaexpress
leticia garriga
letras del bambú
letratlántica
Libros Raros y Manuscritos en Venezuela.
los bigotes de dalí
luis britto garcia
luis rafael
lustra editores
Marcos Reyes Dávila
marilda confortin
matematicas y poesia
mauricio feller
max rojas
mesa y vino
nadar sin agua
nilda barba
nora alarcón
nos digital
poesia cronopia
poesía más que nada
porfirio mamani macedo
rafael mitrenko
resonancias
revista letra libre
revista literaria Narrativas
revista poe+
revista poeta
revista triada
ruben antolin
scribd - libros digitales
Tahar BEKRI
The Barcelona Review en español
Unión Estatal de Escritores Veracruzanos
vidraguas

www.almargen.net
eGrupos
giovanna mulas
lujanargentina.com
ZoomBlog

 

Blog alojado en ZoomBlog.com